El AMD Athlon 3000G es el procesador más accesible para armar una PC funcional desde cero- y su gran virtud es que no necesita placa de video: los gráficos Radeon Vega 3 vienen integrados en el propio chip. Eso permite armar un equipo completo de oficina- estudio o navegación sin sumar el costo de una placa aparte.
Tiene 2 núcleos y 4 hilos a 3.5 GHz- suficiente para Windows- la suite de oficina- el navegador con varias pestañas- videollamadas y reproducción de video en alta resolución. Para tareas exigentes como edición o juegos actuales queda corto- y ahí conviene mirar un Ryzen 5.
Consume apenas 35 W- uno de los valores más bajos del catálogo. Eso significa poco calor- funcionamiento silencioso y compatibilidad con fuentes modestas.
Viene con el cooler incluido en la caja- así que no hay que comprarlo aparte: se instala y funciona.
Usa socket AM4- la plataforma de mayor vida útil de AMD- con memoria DDR4. Si más adelante el equipo necesita más potencia- la misma placa madre admite procesadores Ryzen de hasta 16 núcleos sin cambiar nada más. Esa capacidad de crecer es lo que lo diferencia de las alternativas equivalentes de Intel en su rango de precio.